Mi nombre es Francisco Rodríguez y quiero compartir mi experiencia como apoderado del Jardín Infantil Helsby, un lugar que ha sido muy importante para mi familia y para mí a lo largo del tiempo. Mi historia con este jardín comenzó en 1986, cuando fui alumno en su antigua sede, cuando aún se llamaba Jardín Infantil Santa Cecilia. Volver hoy, desde el rol de padre, ha sido una experiencia cargada de recuerdos y emociones. Aunque el jardín cambió de nombre y ubicación, su esencia cálida y cercana sigue siendo la misma.
Uno de los aspectos más significativos para mí es que la actual directora, Miss Irmy, fue mi profesora cuando yo era niño. Saber que ella continúa entregando su vocación y cariño a las nuevas generaciones me llena de confianza. Además, hace unos 20 años, mis sobrinos también fueron parte de esta comunidad, lo que demuestra cómo el jardín ha acompañado a distintas generaciones de mi familia.
Mi hijo Benjamín, que hoy tiene 6 años, fue alumno del jardín y vivió ahí una etapa preciosa, llena de aprendizajes y juegos. Este año, nuestra hija menor, Elisa, de 2 años, comenzó su camino en el jardín, y es una alegría inmensa verla tan contenta en un lugar que también forma parte de nuestra historia familiar.
Quisiera compartir también una anécdota muy especial: hace poco, conversando con mi compadre, descubrimos que fuimos compañeros en el Jardín Santa Cecilia en 1986. ¡Más de tres décadas después nos dimos cuenta, revisando fotos antiguas! Fue una coincidencia increíble y muy emotiva, que reafirma lo importante que ha sido este jardín en nuestras vidas.
Agradezco profundamente al Jardín Infantil Helsby por mantener ese espíritu de cuidado, cercanía y compromiso que lo ha caracterizado por tantos años. Saber que nuestros hijos crecen en un entorno así es una tranquilidad que no tiene precio.